jueves, 27 de junio de 2013

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ - EL CORONEL NO TIENE QUIEN LE ESCRIBA



Rebelde inconsciente, el coronel aspira a un mundo limpio, a una vida auténtica. Pero la conducta en que traduce eta aspiración está empapada de "idealismo abstracto": él cree posible lo imposible, tiene fe en la eficacia de lo ineficaz, afirma con terquedad y casi locura la existencia de algo que no existe en su mundo: la justicia, el respeto a la palabra empeñada, la vigencia de la ley, el funcionamiento de la administración.

En El coronel no tiene quien le escriba, aunque la vida social e histórica es objetivamente tan monótona y estática como en Macondo, subjetivamente no lo es: en esta sociedad donde, en los hechos, nada cambia, hay sin embargo una puerta abierta sobre la posibilidad de cambio, que se llama la esperanza, la ilusión.

No hay comentarios:

Publicar un comentario